Acteal, ni perdón, menos olvido 20 años

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Por Carlos Rafael Coutiño Camacho.- En el marco de la conmemoración de los veinte años de la Masacre de Acteal y veinticinco años de lucha y organización, visibilizada en nuestra Campaña Acteal: Raíz, Memoria y Esperanza, recordamos con dolor pero con dignidad que un día como hoy 22 de diciembre de 1997, paramilitares priístas y cardenistas de Chenalhó creados, financiados, entrenados armados y protegidos, tanto por el Poder Ejecutivo como por el Ejército Federal.
En el marco del Plan de Campaña Chiapas 94, administrado por el entonces Presidente de México Ernesto Zedillo Ponce de León, masacraron con saña, premeditación y alevosía a 45 hermanas y hermanos nuestros más 4 hermanitos y hermanitas nuestras.
En este marco de la conmemoración de los veinte años de la Masacre de Acteal nos encontramos con la noticia de que el mal gobierno de Enríque Peña Nieto ha hecho una ley anticonstitucional para que su Ejército Federal pueda seguir cometiendo ahora “legalmente” graves violaciones a derechos humanos. Este gobierno criminal, no le bastó legalizar su despojo de nuestras tierras y territorios con sus reformas estructurales.
Con la aprobación de esta Ley de Seguridad Interior, el mal gobierno confirma su guerra de exterminio en contra de los pueblos indígenas y no indígenas, como lo aplicó en Acteal.
La Masacre cometida aquí en Acteal, fue en contra de un pueblo tsotsil, pacífica y organizado, el Estado mexicano a través de sus paramilitares nos quería exterminar, acabar con la semilla de nuestra cultura de paz y de autonomía.
Así se ha confirmado en el Estudio de Impacto psicosocial de la Masacre de Acteal realizado por el Dr. Carlos Martín Beristain cuando refiere la violencia contra las mujeres embarazadas, lesionadas con machete, son una expresión última del objetivo de la masacre, y su componente simbólico un ataque contra el mismo sentir de la vida de las mujeres, las comunidades indígenas y las nuevas generaciones. Mostrando el ensañamiento con que se llevó a cabo el ataque.
Nosotras las mujeres sobrevivientes, nos sigue doliendo, y nunca olvidaremos a las mujeres embarazadas que les fueron abierto sus vientres, sacándoles a sus bebés como un mensaje de querer acabar con la semilla. Porque las mujeres somos dadoras de vida, somos las que traemos al mundo nuevas generaciones para que los ciclos de vida continúen, por eso murieron más mujeres, niñas y niños.
Cuando recordamos qué pasó el 22 de diciembre de 1997, recordamos nuestra experiencia de horror y desesperación por estar siendo cazadas literalmente durante casi siete horas, nos duele al contar todo esto, porque es como si hubiera ocurrido ayer, ese infierno.
La Masacre cometida por el gobierno mexicano, es como si cortara un árbol, sus hojas, sus ramas, sus flores y sus frutos, pero, no pudo arrancar la raíz y esa raíz somos nosotras y nosotros y hemos renacido en retoños. Como dice un fragmento del canto del Coro de Acteal, Nos mataron pequeños e indefensos, pero, renacimos gigantes…
Por eso queremos que nuestros jóvenes sepan bien lo que pasó, tenemos que compartirles y formarlos para que sigan el ejemplo de nuestra lucha y así la Memoria de nuestro pueblo, esté floreciendo por siempre.
A pesar del dolor y de la impunidad, Acteal se convirtió en Tierra Sagrada.  Acteal, es Memoria. Acteal, es palabra digna ante el mundo. Acteal,  es consuelo y sanación. Acteal, es dignidad y grandeza. Acteal es camino de la verdad, porque nunca piensa en venganza. Acteal, es Justicia. Acteal, es conciencia.
Para nosotras y nosotros los sobrevivientes de Acteal, queremos que nuestra palabra y Memoria se respete. A veinte años de impunidad, no nos cansamos en denunciar lo que pasó y que se haga justicia.
A veinte años de la Masacre de Acteal y a veinticinco años de estar organizados, ya no somos como antes, ya se han abierto nuestros ojos, ya miramos bien nuestro camino, nuestra conciencia ya es grande. Con estos veinte años de impunidad, nos ha quedado bien claro que debemos seguir en la construcción de la Otra Justicia. Seguiremos guardando la Memoria, porque nuestra Esperanza se ha hecho más grande.
Aunque hayamos pasado mucho sufrimiento y dolor, pero, nos da alegría que otros pueblos, muchas mujeres y hombres, nos consuelan y abrazan en nuestro dolor y nos comparten también su lucha y su esperanza. Nos solidarizamos y articulamos.
Hoy reafirmamos que el sistema de justicia mexicano ya está caducado. Por eso nosotros como pueblos nos hemos propuesto construir una justicia digna y duradera. Por otra parte, esperamos que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se pronuncie por la responsabilidad del Estado mexicano ante este crimen de lesa humanidad.
Reafirmamos que nuestra lucha seguirá siendo pacífica y comprometida en la defensa de la vida y de la Madre Tierra, sabiendo que no estamos solos.
A veinticinco años de nuestro caminar no hay nada más difícil y peor de lo que no hayamos superado. En este sentido, queremos compartir que nuestra campaña Acteal: Raíz, Memoria y Esperanza, nos hizo ver muchas cosas, tanto errores y aciertos en nuestro largo caminar de veinticinco años. Estamos agradecidos y felices por conocer a mucha gente de buen corazón y comprometida por la paz y la justicia; agradecemos las manifestaciones de apoyo durante el tiempo que permaneció nuestra campaña.
Reafirmamos nuestro agradecimiento a los pueblos del Congreso Nacional Indígena y al Concejo Indígena de Gobierno (CIG), por permitirnos caminar con ellos y por ser parte de esta gran casa común en donde nos sentimos protegidos por los mismos pueblos y nos organizamos frente a los ataques y destrucciones que nos hace el sistema capitalista neoliberal. Desde Acteal, saludamos y pedimos que siga caminando y haciéndose más fuerte el CIG y su Vocera María de Jesús Patricio Martínez.
Porque ha llegado el tiempo del florecimiento de los pueblos, de construir su propio gobierno y en este caso su propia justicia digna y humanizada.
Desde Acteal Sitio de Conciencia y Casa de la Memoria y de la Esperanza, la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal y las y los sobrevivientes de la Masacre, hemos llegado a una conclusión que para cerrar nuestra Campaña Acteal: Raíz, Memoria y Esperanza y como parte de la Otra Justicia, invitamos al público en general a condenar simbólicamente a los autores intelectuales de la Masacre de Acteal y para así evitar que sigan cometiendo más crímenes en contra del pueblo mexicano, y si están de acuerdo por favor les invitamos a ponerse de pie y a emitir una sentencia condenatoria con la palabra “CULPABLE”, cuando nombremos a los criminales:

1.     Ernesto Zedillo Ponce de León, ex Presidente de México: CULPABLE!
2.     Emilio Chuayffet Chemor, ex Secretario de Gobernación: CULPABLE!
3.     General Enríque Cervantes Aguirre, ex Secretario de la Defensa Nacional: CULPABLE!
4.     Julio César Ruiz Ferro, ex Gobernador de Chiapas: CULPABLE!
5.     General Mario Renán Castillo, ex comandante de la Séptima Región Militar en Rancho Nuevo, Chiapas: CULPABLE!
6.     Homero Tovilla Cristiani, ex Secretario de gobierno de Chiapas: CULPABLE!
7.      Uriel Jarquín Gálvez, ex Subsecretario de gobierno de Chiapas: CULPABLE!
8.     Jorge Enríque Hernández Aguilar, ex Director de la Seguridad Pública del estado de Chiapas: CULPABLE!
9.      David Gómez Hernández, ex Subprocurador de Justicia Indígena: CULPABLE!

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