Ad Aternam/Félix Camas/En crisis reporteros de Chiapas

0
129

En crisis reporteros de Chiapas
Los recientes despidos de reporteros de medios impresos (de buena circulación a nivel estatal) no se deben, ni de chiste, a una crisis económica (donde culpan al güero) de las casas editoriales, sino una crisis en la que se encuentra sumido el gremio reporteril. La falta de pagos en los periódicos es pan de todos los días, sin embargo subsistimos, ahí estamos. La situación va más allá y es necesario analizar al respecto.
Aunado a los retrasos en pagos, bajos salarios, cero prestaciones de ley, falta de seguridad social debemos sumar el acoso laboral (y en algunos casos hasta sexual) que enfrentan los reporteros y reporteras todos los días.
Las estrategias utilizadas por los empresarios de la comunicación para someter a sus trabajadores (no solo reporteros), son varias.  Incluso esto aplica a los periódicos que pertenecen a una organización editorial nacional, hasta existe un sindicato, pero sus directivos se encargan de diseñar perfectamente el camino: ya sea, acosar laboralmente hasta que el empleado renuncie o inventar las actas administrativas suficientes para ejecutar el ansiado despido.
Me resulta admirable que un grupo, entre fotógrafos, diseñadores, editores y reporteros, hayan decidido parar labores, una muestra de que en realidad son la columna vertebral de un periódico, aunque eso les haya costado el empleo, total les adeudaban ya varias quincenas.
Esta situación indigna a todo el gremio. De nuevo somos testigos de un pisoteo más a los derechos de los trabajadores. Es increíble que con tantas pinches reformas sea tan fácil despedir a quienes únicamente se encontraban exigiendo su pago y ahora son terapeados con que si van a Conciliación y Arbitraje su caso podría llevar años.
De forma personal podría escribir fácilmente un libro de todos los abusos laborales vividos, y es que no cualquiera tolera un día de descuento (166.6666 pesos al día) por no llevar una absurda orden de trabajo, como hacer una sobre el folklor que hay en los letreros que pone la chaviza en los baños públicos de Tuxtla Gutiérrez. No cualquiera soporta otro día de descuento por sumar tres errores de dedo en una nota; no cualquiera deja pasar desapercibidas las mentadas de madre del patrón, firmar prima vacacional y reparto de utilidades sin recibir ni un solo quinto o un contrato en blanco.
A eso se suma también los riesgos del oficio. Las mentadas y gritos de “chayotero”, “prensa vendida” de parte del ignorante magisterio de Chiapas son gratis, así como los empujones de guaruras de politiquillos, cubrir un incendio, un enfrentamiento o cualquier otro tipo de desastre natural.
Pero el temor de no ser contratados por otros medios de comunicación y quedar desempleado no deja pasar por la mente del reportero, claro hasta que llegaron las redes sociales.
Lo sucedido debe quedar en la memoria de todos los trabajadores, como por ahí del año 2010, cuando otra casa editorial empezó a pedir 10 notas diarias a los reporteros, hasta que explotaron y renunciaron. Y así podría citar por lo menos 10 casos más y varios, incluso, de acoso sexual a las compañeras.
Ya en una ocasión el gremio dio muestra de unión, cuando la diputada local, María de Jesús Olvera Mejía demandó a mi compadre Silvano Bautista por una millonada, ahora veremos qué pasa, quizá nada.
Pero el gremio no solo está en crisis por el desamparo y olvido. Estamos en crisis porque no nos hemos detenido a reflexionar ni siquiera un momento. Estamos en crisis porque, por ejemplo, el corresponsal de Proceso durante la Legislatura local pasada y mediante la ex diputada Alejandra Soriano metió una iniciativa de ley (posteriormente aprobada) para la universalización del internet en Chiapas porque es un derecho humano, en vez de plantear para la defensa de los derechos laborales de los comunicadores. Estamos en crisis porque cada 7 de junio o de octubre nos reunimos a celebrar la libertad de expresión con una deliciosa borrachera, en lugar de organizarnos para crear una asociación sólida en búsqueda de mejores condiciones. Estamos en crisis porque nos limitamos a exigir nuestros derechos cada que matan a un compañero en Veracruz o cualquier otra parte del país. Estamos en crisis porque no somos capaces de abrir un solo libro. Estamos en crisis porque hoy en día cualquiera agarra un celular, se mete a Facebook y transmite en vivo. Estamos en crisis por muchas otras cosas más que no vale la pena seguir mencionando.
Sin embargo acá estamos. Hace poco más de un año falleció Pepe Camas. Nunca olvidaré las palabras de mi madre: “Tu hermano trabajó 20 años en los medios y ahora que murió ni un puto periódico se tiró un pedo por él”. Pero la casa, donde se realizó el funeral, se llenó a reventar de grupos indígenas e integrantes de organizaciones sociales.

Loading Facebook Comments ...