Ad Aternam/Félix Camas/Marco Cancino entre la espada y la pared

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Con la inminente salida de Óscar Eduardo Ramírez Aguilar del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), el sueño de reelección de Marco Antonio Cancino González parece frustrarse. El presidente municipal de San Cristóbal de Las Casas se encuentra entre la espada y la pared, ya que la ley es muy clara para quien busque reelegirse a un cargo público, tendría que ser por el mismo instituto político por el que contendió, es decir, si Marco Cancino busca reelegirse lo tendría que hacer por el PVEM, sin el respaldo de su padrino político.
La inminente candidatura del Ramírez Aguilar por la coalición PAN-PRD-MC-Mover a Chiapas y Puch al Gobierno del Estado, pone en jaque a muchos personajes políticos que ya se hacían con al menos la candidatura a otro cargo público. Entre ellos se encuentra Marco Cancino que no sabe si quedarse en el PVEM para contender por la reelección o traicionar a quien lo hizo presidente.
Si Marco Cancino decide quedarse y contender por la reelección habría que costear la consecuencia política de esa traición, si es que realmente tiene los argumentos suficientes, ya que su popularidad en San Cristóbal se encuentra por el suelo, pese a que su equipo de prensa hace grandes esfuerzos por maquillar tantito su imagen con boletines de prensa que enumeran mañosamente el número de obras ejecutadas.
En 2015 el cambio en la dirigencia estatal del Partido Verde fue clave para definir las candidaturas. Fernando Castellanos Cal y Mayor parecía tener todo bajo control y Hugo Pérez Moreno estaba más que listo para ser el ungido, pero al perdedor en 2012 se le cayó el “teatrito”, cuando Eduardo Ramírez llegó como líder de los verdes.
Eduardo Ramírez puso en su lugar a Hugo Pérez que ya había coqueteado desde ese año con Enoc Hernández Cruz y su Mover a Chiapas. Fue enviado a la diputación local y Marco Cancino que ya había “chapulineado” del PRI al PVEM siendo legislador en el Congreso de Chiapas se convirtió en el elegido.
La promesa de Lalo para poner en la silla coleta a Hugo Pérez se diluyó cuando Marco Cancino asumió el poder y dejó en claro sus intenciones de reelección. Sin embargo, al presidente municipal le ha ido muy mal en la vox populi, ya que las críticas en pláticas de café y redes sociales hacia su persona y Administración van en aumento.
Ahora el “teatrito” parece caerse a pedazos a todos quienes ya saboreaban ser candidatos e intentar seguir en la “mamasón” al menos tres años más, como el caso de Carlos Penagos en Tuxtla Gutiérrez, que tendrá que declinar a favor de quién ha sido su dolor de cabeza en su periodo como diputado local: Paco Moches Rojas, quien dicho sea de paso ya aceptó a Eduardo Ramírez en el PAN y sería el virtual candidato a la presidencia capitalina; o bien Carlos Penagos podría optar por quedarse y traicionar también a su padrino político.
La otra carta de Marco Cancino es contender a un cargo federal, ya sea para diputado o en su más guajiro sueño una Senaduría, pero tendría que dejar el cargo máximo este mismo 28 de febrero, es decir, si no pide licencia en estos días, podría leerse, interpretarse, que la traición hacia el Zanja Negra es inminente.

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