BUENOS DIAS CHIAPAS/Francisco Chávez Quiñonez/¡Feliz 2018!

0
61

¡Feliz 2018!
Así es, jefe Noé. A nuestros parientes, amigos, vecinos y a quien nos dé una sonrisa en la calle les deseamos un feliz 18.
La intención es buena, la realidad es otra. De lo que si estoy seguro es que este año que iniciamos será un parte aguas para nuestro país, así el “sistema” vuelva a imponer al PRI, pues Tribunal electoral e INE no intervendrán en la entrega de tarjetas Soriana y Monex. Al repartirlas se les dice a la gente que vende su voto que, de no ganar el PRI, esa tarjeta no será activada a las 12 de la noche del primer domingo de julio y, cuando vayan al súper, ¡cero!
¿Quién podrá defendernos? Nadie, ya el chapulín colorado no está con nosotros.
Les digo que, aún con un próximo presidente del PRI-Verde las cosas se pondrán color de hormiga. Aún cuando el ejército y la armada disuelvan a tiros las manifestaciones, las masacres no han funcionado a lo largo de la historia y termina dividiéndose el alto mando militar, y entonces, sí se podría dar en México un golpe como sucedió en Venezuela y, vean, con toda la propaganda yanki, Maduro sigue, Raúl Castro sigue, y otros presidentes con similar ideología siguen en muchos países del mundo. El tío Sam y Trump no podrán ya detener los cambios del siglo XXl que, estoy augurando, comienzan este 18. Ya lo van a ver ¡ánimo, muchachos!
La historia se repite. 1918, año en que termino la primera guerra mundial dio el inicio de grandes cambios en todos los aspectos. La rusificación hizo temblar al capitalismo y en decenas de países se dieron guerras para cambiar el injusto sistema de unos cuantos ricos y millones de pobres. Millones de muertos en el intervalo para el inicio de la ll Guerra Mundial, apenas 21 años después del tratado de Versalles.
En las dos guerras el gran beneficiario, el gran ganador fueron los Estados unidos y apartir de la segunda mitad del siglo XX su crecimiento económico no conocía límites ni fronteras, su expansión llegó a ser el imperio más grande de todos los tiempos, pero ese gusto no les duró, si al caso medio siglo. Un ejemplo: las marcas Ford, Dodge y Chevrolet que inundaron toda la América otros países, empezaron a sentir los golpes mortales del Japón. Las artes marciales que empezaron a derrotar la economía Yanki fueron los carros nipones. Otro ejemplo: el Tsuru fue el automóvil del que se vendieron millones. Los taxistas no lo cambiaban por ninguna otra marca.
Por esto y otros motivos acabó Detroit.
Trump y los que lo siguen creen ilusamente que los Estado Unidos regresarán a “aquellos años”. Ya no será posible y Trump tiene que adaptarse y diseñar la economía que no hunda más a su poderoso país que, a decir de algunos economistas, su economía podría derrumbarse como un castillo de naipes.
Tan lejos de Dios y tan cerca de México, debe decir ahora Trump.
Yo advierto fuertes cambios en las medidas económicas de los gringos, pero los mexicanos, como me decía mi abuelita Serafina, no tenemos las manos metidas en el fondío. Vamos a salir adelante a web. Claro está que no con el tino del gobierno que tenemos, con ese sistema, con esa “nomenklatura”, que ya vimos en 80 años que está llevando al país a la ruina.
Podemos vivir mejor, claro que podemos. La ciudadanía tiene que protestar sin miedo a las bayonetas caladas del ejército, al aprobarse esa nueva ley con la que pretende el PRI disuadir a los mexicanos que piden cambios en muchos aspectos, porque así se puede y urgen, entiende, Peña Nieto. En los meses que te quedan todavía podrías dejar algunas bases para los cambios que no pueden enlazarse.
Quise pues, jefe Noé, comparar la situación actual con la de hace cien años.
Algunos dicen que el comunismo o el socialismo quedaron enterrados en el siglo XX. El Dr. González Casanova dice que la humanidad no está condenada al capitalismo.
Se tienen que combinar el desarrollo económico, el crecimiento de los grandes capitales con leyes e instituciones que rescaten a millones de mexicanos que viven en la pobreza, que muchas veces solo pueden comprar tortillas y chile para comer. Esto no lo creen muchos porque no conocen esos “hogares” en esta misma capital, en los llamados cinturones de miseria.
Vamos pues a cambiar, con nuestro voto, este estado de cosas que nos está partiendo toda la… tranquilidad y la convivencia. Este 2018 tiene que iniciar una nueva época, una nueva forma, una nueva estrategia para el bienestar de los mexicanos. Ciudadanos, esto no será gratuito, tienes que votar y participar, de no hacerlo, seguirás viviendo en la desgracia y bien merecido lo tendrás.

Deja un comentario