BUENOS DIAS CHIAPAS/FRANCISCO CHÁVEZ QUIÑONEZ/Yo también fui parte del PRI

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Yo también fui parte del PRI

Regresará la película del tiempo un poco más de 50 años y me veo en las oficinas del PRI. Es el maestro Bulmaro Morales el que me presenta y me afilia. Él era el director de acción juvenil.
Realmente era el único partido fuerte en Tuxtla, pero había gente muy valiosa, con gran preparación académica o bien autodidactas muy respetables. Por las razones que sean. Algunos no tenían más estudios que el bachillerato o menos, pero tenían la educación de los años 40’s cuando los alumnos de sexto año leían a los clásicos de Grecia y Roma.
Trabajábamos por México y veíamos en Don Adolfo López Mateos a un líder, a un nacionalista que veía realmente por los ciudadanos, por la niñez.
Se daban los desayunos escolares que costaban 20 centavos. Como maestro, de las madres de familia, principalmente, recogía el peso con el que pagaban de lunes a viernes.
Eran desayunos muy nutritivos y energéticos. Todo eso lo acabó el PRI y el PAN.
Cuando me inicié en el PRI, el presidente estatal lo era el Lic. José León Cruz. Gente honrada y respetable. Vivían modestamente y administraban el subsidio del PRI como cosa propia.
Es una ocasión me pidió llevar algo a Chiapa de Corzo (yo tenía un VW 56), le dije que me apoyará con gasolina. Me dijo: ten estos cinco pesos y traes la nota ¡increíble!
El litro de gasolina no llegaba al peso, de ahí que con esos cinco pesotes hasta me quedó para otros mis mandados.
¡Qué presidentes aquellos! El Dr. Jesús Cancino Casahonda, el Lic. Ricardo Borges Espinosa.
Nos apoya mucho el maestro Jesús Flores Meléndez y cumplíamos comisiones en su carro (no recuerdo la marca, de seis cilindros), al que le decíamos el aguacate (al carro, no al maestro Chus). A él tal vez le deban diez pesos para la gasolina.
César Augusto Santiago Ramírez era el consentido del Dr. Jesús Cancino.
Por mi parte no había celo porque reconocía su gran capacidad oratoria, sus amplios conocimientos de Derecho y de la historia de la patria.
No logré entrar en su equipo pero no había una rivalidad. Cada quien lo suyo. Hasta la fecha me considero su amigo.
Lo cito porque, entre otras cosas acaba de exponer que: “convocamos a decidir de manera autocrítica, sin intervenciones externas del partido… que rindan cuentas, la lambisconería acrítica no puede ser, no debe ser, ya no será el único discurso del PRI… 15% de una votación histórica es la respuesta a los lambiscones convenencieros que solo buscan una chamba, un negocio, una canonjía a cambio de lo que sea… que se restituya la democracia interna en el PRI, que se recupere su proyecto de nación…
México no es un país capitalista, no de burócratas de hacienda, sino un país socialdemócrata, nacionalista y patriota”.
César Augusto pertenece a aquella generación de jóvenes priistas en la que no pasaba por sus mentes el enriquecimiento ilícito, las mafias, los diezmos, las facturas y las empresas fantasma.
Qué bueno que el buen César Augusto se expresó en forma fuerte y enérgica.
Dijo que han desmantelado el gran partido que fundó Calles y alimento Cárdenas.
¡Saludos, César Augusto! A lo mejor nos vemos uno de estos días.
Bueno, ahora mi columna será más breve. Para terminar, en una ocasión le dije al maestro Bulmaro, mi líder. Maestro, trabajamos bastante por el partido, vea usted pues que nos metan siquiera como suplentes.
Me respondió que íbamos a redactar una solicitud para que tomaran en cuenta a lo jóvenes (no llegábamos a 30 años).
Luego me dijo: si conseguís unos 20 mil pesos le hablamos al delegado que vino del nacional (PRI) y de una vez una localuca de propietario.
Le contesté: ay, maestro, mi sueldo de profesor no llega a mil pesos mensuales. Ni juntando lo de todo un año.
La venta de las candidaturas se ha dado todo el tiempo en todos los partidos. Un político pobre es ¡Un pobre político!

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