Rastros clandestinos competencia desleal
Escrito por Patricia Espinoza DOMINGO, 14 de AGOSTO de 2011 05:20
En Tuxtla Gutiérrez en el Rastro Porcino Municipal se sacrifican unos 250
cerdos aproximadamente diarios mismos que son distribuidos en los diversos establecimientos de la capital.Es decir unos 7, 500 al mes que se comercializa en los diferentes centros de abasto de la ciudad.
Tan solo en el rastro de la capital en su puesta en marcha comenzó con casi 150 personas y actualmente solo hay unos 50.
Este rastro cumple con todas las normas y es supervisado por las autoridades de riesgos sanitarios.
Aunque tiene la capacidad para matar hasta mil animales diarios e n jornadas de hasta ocho horas.
El cual se construyó el año pasado con una inversión alrededor de 50 millones de pesos. Es supervisado por inspectores certificados que verifican el producto esté bajo los estándares de calidad.
Este centro de matanza cuenta con una zona de traslado, corrales, pesaje, cámaras de refrigeración, planta de tratamiento de aguas residuales, escurrido, sangrado, casetas de control sanitario y mecanismo de sacrificio. La hora de entrega del producto comienza desde las 2 de la mañana hasta parte de la tarde.
Comerciantes inconformes
Sin embargo en diferentes partes de la ciudad también se comercializa en casas particulares carne de cerdo, que no se sabe su procedencia y es la que pone en riesgo la salud de la población.
Vendedores de los mercados aseguran que adquieren el producto procedente del rastro municipal, pues también son supervisados por las autoridades municipales y estatales.
No obstante se estima que hay un número importante de rastros clandestinos que la autoridad no hace nada al respecto.
Para Doña Juana María vendedora de este producto en el Mercado de “Los Ancianos”, señala que son supervisados por el producto que comercializan a diario y no descarta que aún continúen los rastros clandestinos en diferentes partes de la ciudad y no se diga en otras partes del estado, que incluso podrían venir a parar a esta ciudad.
“Podría haber igual o más matanza que la que realizan en el rastro de Tuxtla Gutiérrez. Solo vea en algunas casas particulares la venta de carne de puerco y sus derivados como el chicharrón que lo venden y no se sabe de dónde viene”.
Eso hay que vigilar, pidió la vendedora de carne de puerco en la ciudad, quien también dijo es una competencia desleal.
“Ya la gente no compra en los mercados o en los lugares con supervisión, tal vez den precio más barato pero eso les va a costar su salud”, remarcó.
Salud supervisa:
Por su parte el sector salud, a través de riesgos sanitarios hace lo propio para verificar los centros de abasto e carne y productos alimentarios.
Una de ella es la cisticercosis cuya enfermedad infecciosa es ocasionada por los huevecillos de un parásito llamado Tenia Solium, que a su vez produce una enfermedad conocida como teniasis.










