Código Nucú/César Trujillo/Melgar y los tiempos electorales

0
62

Melgar y los tiempos electorales

Hace algunos meses nadie se hubiese atrevido a señalar que el nombre del senador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Luis Armando Melgar Bravo, brincaría en estos tiempos de definiciones políticas, en la antesala de los comicios rumbo al 2018. Para muchos, había cavado su tumba por algunos errores que lo orillaron a distanciarse, de algún modo, del gobernador Manuel Velasco Coello y su equipo de favoritos (a los que el jefe del Ejecutivo les habían ya prometido las perlas de la virgen); para otros, no podía estar vetado porque no se debe a humores de aldea ni locales, sino que sirve a intereses nacionales. En fin.
Hoy, aunque en muchos círculos del poder brinca un nombre con más fuerza y se afirma que tanto el tricolor como los tucanes cerrarán filas para acuerpar a un “rojo de corazón”, en lo que pretenda también sea una alianza la que camine, porque así lo han señalado las cúpulas desde el centro del país, el legislador (hijo predilecto del Grupo Azteca) nuevamente ha sido metido al ruedo y ha causado cierto malestar en algunos que no pueden creer que se encuentre mejor afianzado que otros, incluso que esos que han sido serviles con el gobierno en turno.
Y es que, aunque sabemos que la mayoría de comentarios son elucubraciones personales, unas, y filtraciones a modo, otras, Melgar Bravo no es mal visto por quienes desde el centro lanzan nombres a diestra y siniestra. Es un secreto a voces que con los poderosos con quienes ha convivido en múltiples ocasiones, mucho antes de que el pacto con el exgobernador Juan José Sabines Guerrero se diera y lo ungieran como miembro del Senado, mantiene relaciones de poder e intereses en los que todos ganan.
Porque más allá de los errores de Melgar Bravo, que han sido vastos en cuanto a la forma de dirigirse a la población y el uso de palabras altisonantes creyendo que es un modo que a la gente le agrada, o en sus panfletos de comunicación que no aportan nada, o bien, en avocarse a repetir las mismas fórmulas de otros, no se debe pasar por alto que los candidatos son elegidos acorde al cúmulo de intereses que permea la política de nuestro país y que distan mucho de los que usted o yo, como electores, pretendamos o anhelemos.
Que si en el evento de ayer, en la firma de la Plataforma Político-Electoral 2018-2024, donde el Partido Verde acuerpó al doctor José Antonio Meade Kuribreña para la alianza con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), a Melgar no se le vio figurar, que si fulanito le sacó la lengua, que si no se saludó con perenganito, eso señores (y lo hemos aprendido) es simplemente intrascendental. Bien lo decía un amigo periodista ayer: política es política y si no estuviese moviéndose en esos círculos, si Melgar en realidad no tuviese jugada, desde hace mucho él hubiese tomado otro papel, cuadrándose a lo que desde el centro le hubiesen indicado, pero no ha sido así y ahora hasta posando, con una enorme sonrisa, aparece junto al que muchos analistas consideran podría ser el próximo presidente de México al ser quien representa los intereses de varios organismos internacionales.
Hoy, independientemente de que usen su nombre sólo como distractor, aseguran unos, o que sí tenga la posibilidad de ser abanderado a la sucesión gubernamental en caso de no darse la alianza en Chiapas, usted verá el nombre de Luis Armando Melgar Bravo por mucho rato más ocupando puestos de elección popular y mostrando que ni la inconformidad de la gente, ni el malestar del pueblo, ni nada de lo que pase cambiará esa vieja fórmula que impera en México y en muchos países del mundo.
Nos urge entender que los acuerdos, y lo he repetido hasta el cansancio, son netamente cupulares. Que éstos van mucho más allá de que pensamos de nuestro espacio, pues trastocan intereses económicos muy fuertes que están en juego en cada comicios donde nos siguen haciendo creer que la democracia puede cambiarlo todo, y, desgraciadamente, no es así.
Ganan quienes quieren que ganen y los fraudes cometidos en el 2015, en toda le geografía chiapaneca, son la muestra perfecta de cómo funcionan las cosas y cómo el mismo malestar social termina apagándose lentamente y sepultando todo en una historia que siempre tiende a repetirse. Sí, esa historia que nos condena siempre porque no la recordamos o simplemente fingimos olvidarla, mientras seguimos esperanzados a que algo no tan malo nos pase, como ahora.

Manjar
Que Guirao dice tener un mandato celestial. No cabe duda que la estupidez no conoce fronteras, pero en algunos se aferra fuerte y nomás no los suelta. #PerdónaloDiosito // Ayer, en el Brazeiro, mis amigos columnistas se reunieron para celebrar las quince primaveras de nuestra compañera Gabriela Figueroa. Le tundieron duro a la comida y pasaron un rato muy agradable celebrando a la vida. No se puede pedir más. #Enhorabuena // La recomendación de hoy es el libro Ética y Política (Para tiempos violentos) de Gerardo Ávalos Tenorio y el disco Far Beyond Driven de Pantera. // Recuerde: no compre mascotas, mejor adopte. // Si no tiene nada mejor qué hacer, póngase a leer.

Contacto directo al 961-167-8136

Twitter: @C_T1
Mail: palabrasdeotro@gmail.com

Deja un comentario