Noé Farrera Morales/Quién es Quién
Escrito por Administrator JUEVES, 26 de ENERO de 2012 06:53
EL PAPAYO MONGOLOZO
¿PODRÁN LOS PATOS CONTRA LAS ESCOPETAS?
No es lo mismo ser de izquierda que estar a la izquierda. Y en esto no el soy primero el decirlo, como en varias otras cosas más, solo quiero recitar lo que otros han dicho, en un gesto de modestia o quizá caballerosidad que muchos desconocen.
La historia comienza aquí, en el Coyatoc, en este valle, cuando un joven muchachito vino a Chiapas protegido por la sombra de un dictadorcete. No, claro que no nos referimos al “Chapulín Colorado ni al Ratón Crispín”, hablamos de héroes más reconocidos en el trabajo, este de salvar a los habitantes del planeta tierra, de ser ovacionados.
Para dar paso a tal escena, será necesario definir al personaje central de la obra: Jaime el PAPAYO Mongolita Espooooooonndaa. Y entre luces de neón y sonidos eléctricos, viene avanzando una figura torpe que hace una especie de ejercicios de sombra. A sus espaldas, el ministro, un diminuto hombre que gracias a una especie de cauche, los guardias de seguridad le abren paso entre la gente.
Pero arriba, en la arena, en el ring donde todos reclaman algo de la vida, ser junior, PAPAYO no basta. Y por ello, cuando la comunidad más mordaz y crítica se entera de ciertas ridiculeces de este pobre muchacho, no duda en expresar su desacuerdo.
Por ejemplo: atreverse a investir a una personalidad de la talla de Jorge Carpizo McGregor con el doctorado honoris causa que otorga la Universidad Autónoma de Chiapas resulta más ridículo que ceremonioso. Sin poner en duda los méritos académicos y jurídicos del ex procurador general de República y ex secretario de Gobernación, el PAPAYO Valls luce estúpidamente ridículo con toga y birrete, aprovechándose de la excelente trayectoria de otros, algo que nunca habrá de saborear por labios propios.
Brozo el payaso de la televisión aseguraría que nadie como él es capaz de provocar tal sarcasmo en la sociedad. Sin embargo con el PAPAYO el “payaso mongolozo” salta a la escena para apoderarse de las decisiones de la comunidad unachense. Pero Valls no ha sido capaz de ganarse el cariño o al menos del respeto en quienes ha gobernado, al revés, la gente lo recuerda por bocón y chaquetas, y la prueba más contundente esta en el mercado Juan Sabines, del que por cierto se atrevió a presentar un libro que jamás escribió, donde habla de una falsa planeación y participación ciudadana.
Sí amable lector, el PAPAYO Valls prometió varias cosas que se incluyeron en la supuesta remodelación del citado mercado, que se planearon pero que no se cumplieron, Y aquí le van, tal y como lo describen los propios locatarios:
Siendo presidente municipal de Tuxtla, prometió que al remodelar el antiguo mercado Gustavo Díaz Ordaz, hoy Juan Sabines, se instalarían barras y fregaderos de acero inoxidable en todos los módulos destinados a la venta de carne de pescado, res, pollo y cerdo: no lo cumplió. Prometió además que se instalarían extractores de aire y que habrían accesos provenientes del estacionamiento con cabinas de cristal para evitar que el humo y el polvo del subterráneo llegaran a los pasillos del mercado: tampoco lo cumplió; prometió que no otorgaría una sola concesión más por el bien de los comerciantes ya establecidos, pero al contrario construyó 12 locales más sobre la primera oriente entre la tercera y la cuarta oriente, y se los adjudicó sin pudor a líderes que hoy enfrentan el repudio de los locatarios organizados; pero lo peor de todo, es que prometió otorgar las escrituras de propiedad por cada local establecido y hasta la fecha, nada de esto se ha cumplido.
Por eso resulta un insulto que el PAPAYO se atreva a investir con el doctorado honoris causa a una persona del nivel de Jorge Carpizo. De verdad, ¿será posible que los patos alguna vez puedan disparar contra las escopetas?
ANCLAJE
En 2011 solo 43 personas inocentes cayeron en la guerra contra el crimen organizado y la delincuencia, dijo ayer el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Raúl Plascencia, ante el Congreso de la Unión.
Al presentar el informe de actividades de la CNDH correspondiente al año pasado, Plascencia no dudo en exponer su fantástica visión de la realidad que vive el pueblo de México. ¡Que viva la república de caricatura! Y de paso Cordero.
¿PODRÁN LOS PATOS CONTRA LAS ESCOPETAS?
No es lo mismo ser de izquierda que estar a la izquierda. Y en esto no el soy primero el decirlo, como en varias otras cosas más, solo quiero recitar lo que otros han dicho, en un gesto de modestia o quizá caballerosidad que muchos desconocen.
La historia comienza aquí, en el Coyatoc, en este valle, cuando un joven muchachito vino a Chiapas protegido por la sombra de un dictadorcete. No, claro que no nos referimos al “Chapulín Colorado ni al Ratón Crispín”, hablamos de héroes más reconocidos en el trabajo, este de salvar a los habitantes del planeta tierra, de ser ovacionados.
Para dar paso a tal escena, será necesario definir al personaje central de la obra: Jaime el PAPAYO Mongolita Espooooooonndaa. Y entre luces de neón y sonidos eléctricos, viene avanzando una figura torpe que hace una especie de ejercicios de sombra. A sus espaldas, el ministro, un diminuto hombre que gracias a una especie de cauche, los guardias de seguridad le abren paso entre la gente.
Pero arriba, en la arena, en el ring donde todos reclaman algo de la vida, ser junior, PAPAYO no basta. Y por ello, cuando la comunidad más mordaz y crítica se entera de ciertas ridiculeces de este pobre muchacho, no duda en expresar su desacuerdo.
Por ejemplo: atreverse a investir a una personalidad de la talla de Jorge Carpizo McGregor con el doctorado honoris causa que otorga la Universidad Autónoma de Chiapas resulta más ridículo que ceremonioso. Sin poner en duda los méritos académicos y jurídicos del ex procurador general de República y ex secretario de Gobernación, el PAPAYO Valls luce estúpidamente ridículo con toga y birrete, aprovechándose de la excelente trayectoria de otros, algo que nunca habrá de saborear por labios propios.
Brozo el payaso de la televisión aseguraría que nadie como él es capaz de provocar tal sarcasmo en la sociedad. Sin embargo con el PAPAYO el “payaso mongolozo” salta a la escena para apoderarse de las decisiones de la comunidad unachense. Pero Valls no ha sido capaz de ganarse el cariño o al menos del respeto en quienes ha gobernado, al revés, la gente lo recuerda por bocón y chaquetas, y la prueba más contundente esta en el mercado Juan Sabines, del que por cierto se atrevió a presentar un libro que jamás escribió, donde habla de una falsa planeación y participación ciudadana.
Sí amable lector, el PAPAYO Valls prometió varias cosas que se incluyeron en la supuesta remodelación del citado mercado, que se planearon pero que no se cumplieron, Y aquí le van, tal y como lo describen los propios locatarios:
Siendo presidente municipal de Tuxtla, prometió que al remodelar el antiguo mercado Gustavo Díaz Ordaz, hoy Juan Sabines, se instalarían barras y fregaderos de acero inoxidable en todos los módulos destinados a la venta de carne de pescado, res, pollo y cerdo: no lo cumplió. Prometió además que se instalarían extractores de aire y que habrían accesos provenientes del estacionamiento con cabinas de cristal para evitar que el humo y el polvo del subterráneo llegaran a los pasillos del mercado: tampoco lo cumplió; prometió que no otorgaría una sola concesión más por el bien de los comerciantes ya establecidos, pero al contrario construyó 12 locales más sobre la primera oriente entre la tercera y la cuarta oriente, y se los adjudicó sin pudor a líderes que hoy enfrentan el repudio de los locatarios organizados; pero lo peor de todo, es que prometió otorgar las escrituras de propiedad por cada local establecido y hasta la fecha, nada de esto se ha cumplido.
Por eso resulta un insulto que el PAPAYO se atreva a investir con el doctorado honoris causa a una persona del nivel de Jorge Carpizo. De verdad, ¿será posible que los patos alguna vez puedan disparar contra las escopetas?
ANCLAJE
En 2011 solo 43 personas inocentes cayeron en la guerra contra el crimen organizado y la delincuencia, dijo ayer el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Raúl Plascencia, ante el Congreso de la Unión.
Al presentar el informe de actividades de la CNDH correspondiente al año pasado, Plascencia no dudo en exponer su fantástica visión de la realidad que vive el pueblo de México. ¡Que viva la república de caricatura! Y de paso Cordero.












