EL JUEGO DEL HOMBRE/LUIS ENRIQUE VÁZQUEZ NAVA

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SOBRE JUAN CARLOS OSORIO

Ésta es la 1ra de 3 entregas sobre mis conclusiones del fútbol mexicano en el proceso Rusia 2018.

Para el Mundial de Rusia 2018, Miguel Herrera fue elegido como el DT a dirigir el proceso posterior a Brasil 2014. Según la FEMEXFUT era el indicado, una vez que en aquel campeonato su equipo dejó un buen sabor de boca pese a caer en 8vos de final ante Holanda.

Sin embargo, Miguel cometió un error imperdonable. Pasado el verano de 2015, en el que la selección tuvo una Copa América Argentina espantosa y una Copa Oro que culminó con el título derrotando a Jamaica, pero siendo favorecida por el arbitraje en los cuartos de final y semifinal contra Costa Rica y Panamá.

Las críticas abundaron sobre el trabajo de Herrera, que fiel a su costumbre explotó de mala manera… ésta vez golpeando al narrador Martinoli en el aeropuerto estadounidense antes de abordar el avión de regreso a México, apenas un día después de levantar el trofeo de campeón de la CONCACAF.

El incidente contra el periodista le costó el trabajo. Herrera perdió la oportunidad de dirigir el proceso a Rusia 2018. La FEMEXFUT necesitaba entrenador a la brevedad y dio con Ricardo Ferretti, quien no estaba interesado en dirigir el proceso pero aceptó dirigir a la selección en su compromiso en puerta por el pase a la Copa Confederaciones 2017.

Ferretti dirigió a México en contra de Estados Unidos, en aquel célebre partido en el Rose Bowl de California, el cual definió Paul Aguilar con un golazo de volea en tiempos extra. México ganó el boleto a la Confederaciones Rusa, y habiendo logrado su cometido, el entrenador mexico – brasileño regresó a Tigres dejando el asiento de dirección libre.

La Federación tuvo tiempo de sobra para buscar entrenador. Después de cabildear entre los entrenadores del medio nacional y dando cuenta de que había ocupado y desechado ya a todos los grandes estrategas de nuestro fútbol, anunciaron que buscarían un el extranjero a un “DT de elité”… Y entonces dieron con Juan Carlos Osorio.

UN DESCONOCIDO

Cuando la FEMEXFUT anunció en octubre de 2015 al colombiano Juan Carlos Osorio como nuevo Director Técnico de Selección Mexicana, me pregunté al instante, ¿cuáles son las credenciales de éste entrenador para tomar dicho puesto?

Para el fútbol mexicano, Juan Carlos Osorio era un desconocido, incluso cuando había tenido una experiencia dirigiendo al Puebla en 2012, en la cual se fue por la puerta de atrás, perdiendo 7 de los 11 partidos que dirigió.

Estoy de acuerdo en que Puebla es una de las nóminas más bajas del fútbol mexicano y que competir con éste equipo en Liga MX es complicado, pero perder 7 de 11 partidos es un exceso, y triste para un entrenador extranjero, que como todo extranjero que viene a nuestro fútbol está obligado a rendir el doble que el jugador o entrenador nacional.

Osorio es un entrenador reconocido en Colombia -donde ha cosechado todos los títulos que tiene en su haber- por el hecho de haber salido al extranjero y dirigir en varios países como Inglaterra siendo auxiliar, en Estados Unidos y en Brasil donde fue el titular. Pero fuera de Colombia, jamás ganó un solo campeonato, o llevado a alguno de esos equipos a obtener resultados a los que no estaban acostumbrados. Además, nunca antes había dirigido a una selección.

Por otra parte, era por demás considerable, confiarle a “un colombiano” –dicho con todo respeto- el dirigir a la selección mexicana, por el simple hecho de que el fútbol ni el deporte colombiano en general, han estado jamás por encima de nuestro fútbol o deporte, ¿por qué esperábamos que fuese entonces a darnos resultados diferentes a los que un entrenador mexicano?

Como Hugo Sánchez, pienso que el entrenador de la selección debe ser mexicano, porque nunca un entrenador extranjero dio un título mundial a todos los equipos que lograron conquistar La Copa. Y allí están los ejemplos de Brasil, Italia, Alemania, Uruguay, Argentina y España… todos los equipos campeones del mundo desde 1930 hasta 2016, fueron dirigidos por un “entrenador de casa”.

Pero si la FEMEXFUT confiaba en que un DT extranjero, iba a generar una evolución en nuestro fútbol, me parece lógico por ende que tal entrenador provenga de un fútbol superior al nuestro, como lo son el fútbol Brasileño, Argentino, Uruguayo… pero no colombiano… Aún así, a Juan Carlos Osorio, le cayó la oportunidad de dirigir a la selección mexicana.

ORO POR COBRE

Si hay algo que me molesta de nuestro fútbol, es que buscamos jugadores y entrenadores de medio pelo en el extranjero, ¿cuántos futbolistas y entrenadores foráneos vienen a ocupar lugares que bien podrían ser destinados para talentos mexicanos?, ¿y cuántos de esos futbolistas y entrenadores foráneos se van sin pena ni gloria?

Teniendo el dinero para fichar futbolistas y entrenadores provenientes de los clubes elite de Sudamérica -como River Plate, Boca Juniors, Corinthians o San Pablo-, en vez “los refuerzos” de Cruz Azul, Pumas y América, proceden de equipos de media tabla para abajo como el O’Higgins de Chile o el Deportes Tolima de Colombia.

Haga la prueba, hágase la pregunta e investigue, ¿de dónde provienen los “refuerzos” extranjeros de su club preferido para ésta temporada 2018 – 2019? Nuestros clubes pagan oro por cobre.

Que el Puebla fiche jugadores del O´Higgins me parece natural, pero que las grandes nóminas de nuestro fútbol hagan lo mismo me parece despreciable. En parte porque tales futbolistas no son superiores a los nuestros y el hecho de que jueguen para equipos de media tabla habla de su capacidad.

En vez, el futbolista que participa en un Gigante de Suramérica –de donde proviene la mayoría de los extranjeros a nuestro fútbol-, tiene cualificaciones diferentes. El simple hecho de que integre uno de esos equipos, garantiza que son ganadores, que son parte de un equipo que maneja altas presiones, y que se les considera capaces de ganar el título al final de temporada.

Lo peor es fichar a un Paco Jemez, como lo hizo el Cruz Azul, el entrenador más lastimero que un equipo mexicano jamás haya contratado. Traído con un curriculum lleno de equipos de categoría “C”, en comparación de la dirección que asumiría el español en La Máquina.

 

EL EJEMPLO ALMEYDA Y EL EJEMPLO GIGNAC

Al momento de fichar refuerzos desde el mercado extranjero, me es grato tomar como ejemplos los siguientes futbolistas, que provenían de grandes de su país de origen y tenían por ende las cualificaciones para recibir tales oportunidades de integrar a tales equipos con tales responsabilidades.

Matías Almeyda: En septiembre de 2015, el Club Guadalajara hacía oficial la contratación del argentino como su entrenador. Como jugador, Almeyda se formó en River Plate, Uno de los dos equipos que se reparten el pastel en Argentina.

Posteriormente dio el paso al fútbol europeo, en donde jugó en Italia en la gran época de la Lazio a fines de las 90, y también jugó un par de años en el Inter de Milán. Fue seleccionado argentino y capitán.

Entre sus títulos como jugador destacan la Copa Libertadores de 1996, y la Serie A en 2000.

Se decidió a tomar las riendas del River Plate, una vez que éste consumó su descenso histórico a la Segunda División. Fue el líder indiscutible del equipo en la temporada 2011 – 2012, en la que bajo su dirección River volvió a 1RA, protagonizando uno de los episodios más conmovedores en la historia del fútbol argentino.

Para la temporada 2013 – 2014, nuevamente se apuntó al reto de buscar el ascenso de 2NDA a 1RA. Ésta vez guió a Banfield -un equipo de mucha menor prosapia que River Plate-, y tal como sucediera dos años atrás terminó consiguiendo el campeonato que devolvió a la máxima división a sus dirigidos.

Estas credenciales, además de mantener en buena posición a Banfield una vez en 1RA, le valieron su contratación en la Dirección Técnica del Guadalajara, en un momento en donde el Chiverio estaba involucrado en la quema por el descenso. En ese mismo semestre del Apertura 2015, Matías levantó los números rojiblancos en la tabla porcentual en Liga MX y ganó al León la Copa MX.

Una vez asegurada la salvación, Almeyda construyó un equipo que paso a paso buscaría trascender a nivel global. Le tomó tiempo encontrar los futbolistas adecuados, tanto de casa como refuerzos, que finalmente en el Clausura 2017, obtuvieron el doblete de Liga y Copa. Estos logros aseguraron la participación del Guadalajara en la próxima Liga de Campeones de la CONCACAF 2018, que ganaron de la mano del argentino y que les dio el pase al Mundial de Clubes a disputarse este próximo diciembre.

Matías dimitió recientemente, debido a diferencias con el dueño del Guadalajara, pero dejó un legado glorioso en el chiverio, que además de romper un ayuno de 12 años sin salir campeón de liga, ganó la supremacía de la CONCACAF, que el club no lograba tener de vuelta desde el lejano 1962.

Después de haber demostrado su valía en el fútbol mexicano, por justas razones es uno de los favoritos de la afición mexicana para convertirse en DT de la selección.

André Gignac: el delantero francés debe estar entre los jugadores que mejor sueldo cobran en nuestro fútbol, y lo tiene muy merecido, pues ha respondido con goles y mucho liderazgo en Tigres, desde su llegada en 2015.

Hasta su contratación con el equipo de Nuevo León, Gignac había logrado ser el campeón de goleo 2009 de la Ligue 1 con el Toulusse; seleccionado francés en la Copa del Mundo de Sudafrica 2010, disputando los 3 partidos que duró la participación de “Les Blues” en el campeonato; y jugador emblema del equipo más querido en Francia, el Olympique Marseille de 2010 a 2015, donde conquistó 3 títulos.

A sus 29 años, Gignac, llegó en plenitud al fútbol mexicano, siendo puntal desde entonces para conquistar los 3 campeonatos de liga, que marcan la época más gloriosa en la historia del equipo felino.

En 2016, el gran nivel de Gignac en su primera temporada en México, le valió ser considerado por la selección francesa dirigida por Didier Deschamps que salió subcampeóna de la Eurocopa organizada en su país.

Después de 3 años en Tigres, André Gignac se convirtió en un referente del fútbol mexicano, figura de un equipo al que lo único que le falta es un campeonato internacional, pues perdió la Copa Libertadores 2015 y las ConcaChampions 2016 y 2017.

El francés es un ejemplo de fichaje de refuerzo extranjero de nuestro fútbol, su trayectoria previa lo avalaba como un futbolista cualificado, proveniente de un “grande”, llegó en plenitud, y ha cumplido desde entonces. Gignac es el más famoso de los ejemplos de refuerzos extranjeros que necesitamos en nuestro fútbol.

¿QUÉ LE DEBEMOS A OSORIO?

Juan Carlos Osorio cumplió el objetivo primordial por el cual le contrataron: lograr la clasificación al Mundial sin pasar sobresaltos. La FEMEXFUT pasó muchos problemas con los patrocinadores del proceso a Brasil 2014, pues la calificación estuvo en riesgo, así que agradecieron al colombiano el alivio de una calificación tranquila a Rusia 2018.

Sin embargo, México tuvo derrotas increíbles, una por encima de todas y que desgarró nuestra historia: el 7 X 0 de Chile, en Cuartos de Final de la Copa América Centenario Estados Unidos 2016.

Un año después, Alemania, con una selección juvenil, propinó una goleada de 4 X 1 en la semifinal de la Copa Confederaciones Rusia 2017. El 3ER Lugar quedó en manos de Portugal, que venció 2 X 1 a la selección.

En ese mismo curso, México participó a la par en la Copa Oro 2017, en la que Osorio delegó responsabilidades a su asistente Luis Pompilio Paez. Una selección desnutrida y sin mucha forma pese a “tanto estudio” del cuerpo técnico, se estrelló en semifinales ante Jamaica, perdiendo por 1 X 0 y firmando una vergüenza más.

Ya en el Mundial, México sorprendió venciendo 1 X 0 a Alemania, dando un partido vibrante ante el campeón del mundo. La selección nacional perdió piso con éste resultado, mismo que nuestro fútbol no desconocía. Hacerle un gran partido a una potencia en ronda de grupos de un Mundial, no es algo que desconocíamos, sucedió con el empate a Uno ante Italia en 2002, la victoria 2 X 0 ante Francia en 2010, y el empate a 0 goles ante Brasil como local el pasado Mundial 2014.

México derrotó en el segundo partido a Corea Del Sur 2 X 1, en un partido equilibrado entre ambos equipos, y teniendo así la oportunidad de terminar con 3 victorias una ronda de grupos, por 1ra vez en la historia, fue exhibida por Suecia.

El partido ante los suecos bajó la moral a todos, al equipo mexicano, que pecó de soberbia ante un rival hambriento, y a una afición que se había ilusionado hasta el cielo. 3 X 0, el paseo sueco sobre México, un resultado que la Selección no tenía desde el lejano Mundial de 1978.

En 8vos de Final, ante Brasil, México se salvó de una goleada gracias a Guillermo Ochoa -que terminó siendo el mejor elemento de nuestro fútbol en Rusia 2018-. 2 X 0 la victoria del equipo verdeamarillo, en el partido más importante entre las dos generaciones que venían jugando finales desde 2005, y México se impuso en el Mundial Juvenil Sub 17, y en las Olimpiadas de 2012. Habiendo cumplido la mayoría de edad, los futbolistas brasileños se desarrollaron mucho mejor que los nuestros.

Ante Brasil, el resultado adverso parecía esperado, pero México tuvo la oportunidad de evitar al Pentacampeón si jugaban a tope contra los suecos. Osorio no supo manejar los ánimos de la tropa, elevados hasta el cielo debido al triunfo ante los alemanes, y todo terminó en realidad en aquella goleada por el último partido de la ronda de grupos.

Al final de Rusia 2018, México repitió el mismo mundial de siempre, y lo verdaderamente excepcional hubiese sido superar a una potencia en un partido de vida o muerte, de eliminación directa.

El colombiano Juan Carlos Osorio, de hecho jamás logró ganar un solo partido de eliminación directa durante todo el proceso, perdió apenas pasando la ronda de grupos de la Copa América, la Confederaciones y el Mundial.

Cómo entrenador extranjero, ajeno al fútbol mexicano, debería haber entregado al final del proceso ruso, el resultado que ni un otro entrenador del medio nacional entregó al final de los pasados ciclos mundialistas desde 1994.

Así fue traído a México, bajo pretexto de que todos los entrenadores del medio nacional habían tenido ya su oportunidad y era tiempo de traer un “DT élite” del extranjero, como parte de comenzar un proyecto diferente, con nuevos métodos que desconocíamos y que debían llevarnos más lejos que nunca, lo cual no sucedió.

El equipo nacional tampoco no tiene una línea de juego, no tiene un estilo de juego. Partido a partido, México se atrevía a jugar en la medida de las capacidades de su rival en turno. Si tocaba Honduras atacamos, pero si toca Chile jugamos con 9 defensas, como sucedió en aquel partido de 2016.

Durante su dirección del seleccionado mayor, el resto de selecciones nacionales de categoría menor, no sumaron un solo título importante. Su dirección entorpeció la labor de Raúl “Potro” Gutiérrez en la Selección Olímpica, convocando a selección mayor a futbolistas necesarios del equipo que debía defender en los Juegos Olímpicos de Río 2016, la medalla de oro obtenida en Londres 2012.

Su dirección tampoco ayudó a exportar a ningún futbolista a Europa, o a mejorar su situación a los que estaban allá. Ahora mismo, antes de comenzar la temporada de fútbol en el fútbol europeo, ningún mexicano ha logrado algo destacado. Miguel Layún, por ejemplo, cambió del Sevilla, equipo contendiente temporada tras temporada de Europe League, al Villarreal, equipo de media tabla.

Y sin embargo le ofrecieron renovar. En verdad me molesta que se piense en la continuidad de un entrenador que no dejó nada, y que éste incluso se dé el lujo de decir “NO”.

Yo no estoy en contra de la continuidad, de hecho es un factor importante para que nuestra selección logre ganar.

Y eso está probado en nuestro continente americano, pues la debacle de los grandes como Brasil y Argentina, está marcada por la poca paciencia con los procesos de los entrenadores, que no duran ni un año y medio.

Aún así, me mantengo en mi postura, Juan Carlos Osorio no es el indicado para dirigir a la selección y jamás debió llegar, pues no tenía las cualificaciones suficientes.

Pienso que si Osorio merecía una oportunidad de ser parte del fútbol mexicano nuevamente, era una oportunidad diferente a dirigir la selección, primero debería de haber demostrado grandeza con un club en Liga MX -lo cual no demostró en 2012 con Puebla-.

Que Las Águilas del América, La Máquina de la Cruz Azul, Los Tuzos del Pachuca, Rayados de Monterrey, hubiesen hecho llegar al fútbol mexicano al entrenador colombiano era lo óptimo, mas no de golpe entregarle La Selección, porque jamás demostró aquí nunca nada como para merecer dirigir a nuestro equipo más importante.

DT’s con cualificaciones para dirigir a la Selección son Enrique Meza, Luis Fernando Tena, Victor Manuel Vucetich, todos ellos desechados al primer error, pero sin duda más capaces que el colombiano. Y si de extranjeros hablamos, ahora está Matías Almeyda, que ya reunió los requisitos para ser tomado en cuenta, o Antonio Mohamed, que lleva tiempo demostrando grandeza en nuestro fútbol y en varios equipos.

Lo que sí logró Juan Carlos Osorio, fue manejar los ánimos ante la crítica. Eso sí, siempre fue un representante digno de ocupar el puesto de DT, por su respeto y deferencia ante quien sea que opinó sobre su trabajo, afición y medios de comunicación. Pero lo que necesitamos son resultados y él no estuvo a la altura en éste renglón, el más importante.

…Próxima entrega de El Juego del Hombre, “Los proyectos de la FEMEXFUT”.

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