QUIÉN ES QUIÉN/- El rostro de la pobreza, insufrible y patético/Noé Farrera Morales

0
103

Siempre que puedo, me voy a lugares donde se pueda ver y oír a la gente.

Es importante observar como los rostros de mujeres, niños y ancianos, han sido castigados por los polvos del tiempo, por la miseria y el desprecio de los políticos. Resulta dramático verlos a los ojos, cuando estos ya no expresan nada. Pareciera que estos seres humanos son llevados a un inmenso desierto en el que, sin duda, los espera el exterminio. Deambulan viviendo su soledad, sus tristezas, sus hambres. ¿Buscan, acaso, asirse de algo parecido al olvido para que su infelicidad o su muerte, pasen sin darse cuenta de ellas? Los mortales que aún no sufrimos ese nivel de acoso, debemos observar con elemental detenimiento lo que se da en diferentes estados, en especial en el estado de Chiapas, en los pueblos y en el campo, para ayudar a lograr el cambio y no quedarnos abatidos por el espanto y la indignación.
Por muchos años vimos en las carreteras, cómo familias enteras, ofrecían en venta varios tipos de golosinas, de animales muertos y vivos, para poder sobrevivir. Desde lagartijas hasta carne de quién sabe qué. Eso empezó siendo explicable por la pobreza ancestral de los campesinos y de los indígenas, que se convirtió en un fenómeno que abarcó a las ciudades más importantes de nuestro país. Hoy, en los restaurantes, centros comerciales y calles, pululan un ejército de pobres, desde niños hasta ancianos, ya no sólo es un problema social, sino una especie de vergüenza colectiva. Muchos de ellos son menesterosos de verdad, aunque también existen los vivales.
Ver a estas personas retorcerse por hambre, es verdaderamente lastimoso. Insufrible. Pero lo patético de este fenómeno está en la grotesca actitud del gobierno y del sistema político que reparten limosnas para incrementar la obesidad, el hambre y la clientela electoral.
Según indica el Centro de Análisis Multidisciplinario, CAM, de la UNAM, “los gobiernos federal y estatal, invirtieron 36 millones 400 mil pesos por cada pobre de este país durante los últimos 52 años, pero en lugar de disminuir la pobreza ha aumentado en un 69.2% en el mismo ciclo”.
De 1970 al 2018, el gasto gubernamental en este rubro, creció 96.1% mientras el número de pobres se elevó de 31.4 millones a 79 millones en el mismo lapso. El CAM califica de “fracaso total el modelo económico actual y la política social que combate a la pobreza”.
Las políticas de las que tanto ha hablado Peña Nieto, son justamente eso: ¡Un paliativo electoral, en donde el actual presidente electo López Obrador, tiene pensado cambiar el modelo económico, para impedir que el sistema se siga comiendo a sus hijos!
Algunos funcionarios de frente, afirman que la política de Peña Nieto a través de sus reformas resolvió el problema del hambre y la pobreza, “cuando el 64.9% de los niños de 0 a 5, años viven en condición de miseria, mientras en México, hay 37 millones de mexicanos ingresando a estos nefastos. Por otro lado, pululan políticos ingresando a la impunidad y corrupción como Manuel Velasco Coello y sus rapaces como son Betancourt Esponda, José Luis Sánchez, Eduardo Ramírez Aguilar, FERCACA, el barbero y lambiscón del doctor Guzmán, el Amigo Migue etc. etc.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Concejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), analizan a quienes viven en la indigencia alimentaria.
La señora Isabel Crowley, de Unicef México, dice que la pobreza es una violación a los derechos humanos y que de no atenderse puede comprometer el desarrollo económico y la cohesión social del país. Hay evidencias que indican que la irritación social crece porque a la vista no hay soluciones.
Gonzalo Hernández Licona, del CONEVAL, afirma que un 66.2% del total de los mexicanos padecen hambre y pobreza y pertenecen al sector infantil que son los estados de Chiapas, Oaxaca y Guerrero.
Este es el rostro de la pobreza y el hambre en nuestro país. Querer resolver estos problemas dándole galletas, atole, gorras y playeras a los hambrientos, como propuso Rosario Robles, es una vergüenza que nos debe llenar de indignación.
Hay que enseñarle a estos políticos corruptos, y no sólo exigirles trabajo, educación y salud, sino también advertirles que próximamente se acabará la corrupción y la impunidad, eso dice el próximo Presidente Electo, Andrés Manuel López Obrador, ya que está, muy ligado con varios funcionarios de diferentes estados y en especial el del estado de Chiapas como es el corrupto, tentón, sínico y desvergonzado, Manuel Velasco Coello.
Desde estas líneas nos agregamos al sistema burocrático para que alcancen su objetivo de sus pagos de retroactivo y aguinaldo.
¡Hasta mañana!

Loading Facebook Comments ...