Quién es Quién/La apatía de Campos ante el caso Cebech/Noé Farrera Morales

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Mientras que los padres de familia del Cebech debaten sobre el rumor de que un niño estuvo en las instalaciones portando una supuesta arma de fuego, rumor en el que cabe señalar se han contradicho las autoridades de esa institución, el secretario de Educación del estado, Eduardo Campos, brilla por su ausencia. Y es entendible ese actuar del gran jefe de esa pandilla de la Ricardona Aguilar Gordillo al que única y exclusivamente le debe de estar preocupando que las cuentas les cuadren, que se quemen de nuevo otros expedientes y listo. Es el estilo favorito que ellos ponderan y en el que se encuentran favorecidos, en el que se muestra que únicamente están ahí por intereses particulares y para que hagan que lo malo que otros dejaron desparezca.
Porque seguro estoy, como que me llamo Noé Farrera, que por su cabecita de lalito campos no pasa la idea de que esto pudiese detonar en una terrible tragedia. Creo que sería interesante que sus asesores le digan o le recuerden lo que pasó en fechas anteriores en Monterrey, Nuevo León donde existen ya antecedentes como los que se han vivido en Estados Unidos dentro de planteles educativos, y donde se a abierto un nuevo debate sobre la seguridad que impera en las escuelas de toda la república mexicana. Que alguien le diga a Lalito que esa es su responsabilidad, que estar al tanto de las instituciones de nuestro Chiapas le corresponde y que se secretario de Educación es un asunto que va más allá de andar bebiendo café y acosando señoritas.
Y es que no es para que pasen como desapercibido este hecho. Si bien la Secretaría de Seguridad trae implementando el Operativo Mochila, la Secretaría de Educación aunque le revienten los problemas encima no hace nada. Yo estaba esperando cómo iba a lidiar Lalito campos con el asunto de los maestros que había sido detenidos en Veracruz y donde el magisterio en Chiapas ya se había alistado para armar un desastre. Ahí íbamos a medir, en una primera instancia, la capacidad de diálogo. Pero se salvó. Y ahora tenemos encima este asunto de un niño armado en el Cebech y él se ha quedado callado, nada ha dicho la SE que él encabeza, al menos en teoría.
Que entienda que aunque son muy pocos los casos que se han registrado en México, éstos deberían de servirles a ellos como autoridades como una alerta para colaborar con los padres y estudiantes, y así, en conjunto, tomen medidas precautorias y exista una vigilancia exhaustiva en torno a las escuelas y sus alumnos. Para ahorrarle la fátiga e inoperancia al Secretario de Educación que busque en los buscadores y entenderá que hasta los propios docentes han sufrido estos ataques. Recordemos que en el 2005, en el Estado de México, un estudiante de secundaria de 14 años disparó de forma accidental a una de sus compañeras mientras estaban en clases. La declaración decía que estaba jugando y se le fue un tiro y le dio a su compañera. ¿Se le fue el tiro en clases? Triste historia derivada de la inoperancia de los directivos del plantel y del propio secretario de Educación.
Algo similar se dio en el 2004, en la delegación Iztapalapa cuando un niño de 13 años y estudiante de la escuela secundaria Angel Martín del Campo, disparó accidentalmente a la cabeza de su compañera, Dalia Gómez, también de 13 años. La joven falleció. O bien, el caso de la escuela secundaria Gustavo Baz Prada, ubicada en Tlalnepantla, Estado de México, donde un joven de 15 años disparó en contra de su compañero Ricardo Alvarado Ordóñez, de 13 años, porque habían tenido altercados previamente. El joven murió.
Y bueno, creo que Lalito sí sabe del caso del alumno del Colegio Americano del Noreste, identificado como Federico, entró al plantel con una pistola calibre 22 y en el salón de clases la sacó y disparó contra la maestra y tres de sus compañeros, posteriormente intentó suicidarse, sin éxito. Posteriormente, el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, confirmó que falleció el adolescente agresor tras presentar muerte cerebral. Dijeron que el alumno “tenía problemas psicológicos (…) sufría de depresión, estaba siendo tratado”.
¿Y el caso del Cebech no le importa? ¿Eduardo Campos está esperando que suceda una tragedia mayor como las que arriba le menciono? ¿Espera que alguien muera o que el joven entre el shock y empiece a disparar a todos para meter su cuchara y salir a decir que lo siente, como lo hacen todos los mediocres? Lo que menos puede hacer es hacerse el sordo en un caso de esta magnitud. Lalo Campos es responsable de lo que pueda pasar en esa escuela y en todas las de Chiapas. Lalito es, aunque no se lo crea aún y aunque no tenga con el Jesús en la boca por su incapacidad, el que despacha desde la Secretaría de Eduación y digo despacha porque no es el que decide ni manda. ¡Hasta mañana!

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