Quién es Quién/Ni Albores ni ERA, lo que Chiapas necesita/Noé Farrera Morales

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El jaloneo rumbo a los comicios del 2018 trae mareados a propios y extraños. Ya había dicho que nunca un proceso electoral me había parecido tan complicado y tan plagado de incertidumbre como este, y lo digo más allá de los intereses que se mantienen en pugna y que trae a todos los suspirantes ejerciendo presión y con el Jesús en la boca para que todo aquello que anhelaron se les cumpla. Sin embargo, hay dos actores políticos que deben analizarse a detalle. Uno pertenece a las filas del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el otro se mantiene como buen necio moviendo los hilos para que el color que preside y que le ha dado las canonjías y apoyos que ha abanderado desde hace años, me refiero al Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Se trata pues de Roberto Albores Gleason, el hijo de Satanás, mejor conocido como el exgobernador Roberto Albores Guillén. Y el otro es nada más y nada menos que Eduardo Ramírez Aguilar.
El Diablito, como se le conoce al priista que anhela ser gobernador, y Zanja Negra o ZanJaguar Negro, como se le conoce al verdeecologista que también quiere ser el sucesor de Manuel Velasco, tienen un hilo en común y ninguno ha salido a hablar al respecto. A ambos se les ha vinculado, directa o indirectamente, con dinero ilícito: acusación que en México debe ser analizada seriamente. Por ejemplo, cuando al famoso narcotraficante don Gil fue detenido en Guatemala, sus supuestas declaraciones señalaban que había auspiciado la carrera de varios políticos de Comitán y Frontera Comalapa. Es más, varias notas informativas los ligaron con el papá del senador que ahora quiere ser el ungido como candidato del tricolor y que, cabe recordarles porque parece que la militancia lo ha olvidado, no son priistas pues renunciaron al partido cuando el bastardo ganó la gubernatura.
¿Ya se les olvidó? Yo recuerdo perfectamente que a Albores Guillén, el Satanás de Comitán, lo expulsaron por traicionar al partido y en un berrinche bastante común del junior, de alboritos, éste renunció al partido porque consideraba que lo que le habían hecho a al traidor de su padre no era justo. Hágame el chingao favor: apoyaron a un desertor del PRI como lo fue el bastardo Juan José Sabines Guerrero y luego salieron dándose golpes de pecho y acusando que se trataba de una campaña de desprestigio, un ataque a la familia. El desprestigio es que a Albores Gleason lo terminen mostrado como la carta fuerte que requiere el priismo cuando su padre tiene una pasado muy oscuro de muertes y ataques a los pueblos chiapanecos tras su paso como gobernador y que sentar en la silla de la sucesión al junior es darle, de nueva cuenta, poder al Satanás para que regrese a manosear todo. Y lo peor con esas acusaciones de tratos con personas, non gratas, como don Gil, ufff, delicado asunto.
En el caso de Eduardo Ramírez Aguilar que es diputado y que dicen ya está alistándose para su licencia en el Congreso local, pues va a ser la carta que abandere el Partido Verde rumbo a la gubernatura también ha sido acusado de tener acceso a dinero ilícito. Y eso ha sido hasta motivo de señalamientos en los medios de circulación nacional. Por algo lo acusaron de ser el niño buleador que se le pasó atacando a los priistas en el estado y que ahora es un muchachito en el ojo del huracán. Es más, se ha dicho que desde que el mismísimo Manuel Velasco trató de mostrarlo como su carta fuerte, como el mesías que iba a buscar mantener el control del verde en Chiapas, en el centro del país le dijeron que nomás no, que se buscara a otro, que lalito Ramírez se encontraba en la mira de la Secretaría de Gobernación porque mucho de ese dinero que hizo de la noche a la mañana es de procedencia dudosa. A la fecha Lalo ha hecho caso omiso a esas acusaciones y se ha mantenido imbuido en la burbuja que pretenden, estúpidamente, sus asesores y los insulsos que le mueven la prensa, hacer correr como una de sus mejores cartas.
Imaginen el escenario nacional con uno de estos dos personajes como gobernadores, en caso de que sus tracañuelas les den resultados, porque no creo que el voto de la genta favorezca a tan cínicos personajes. Ya de por sí tenemos señalamientos de que somos un estado al que el turismo ni debe llegar por la ingobernabilidad que impera y por la poca seguridad que brindan los tramos carreteros, como para echarle al lomo de nuestro desvencijado estado a uno de estos dos personeros que lo único que quieren es el poder. Ninguno está preparado para ser gobernador. Les falta no sólo preparación académica sino recorrido y experiencia y eso lo dan los años. No lo brindan los apellidos ni los compadrazgos, ni nada por el estilo. Ojalá, y por el bien de Chiapas se recapacite en quiénes deben gobernarnos y se elija a quien en verdad sepa y quiera a Chiapas. ¡Hasta mañana!

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