Quién es Quién/Penagos, el sabinista que quieren gobernar/Noé Farrera Morales

0
273

Carlos Penagos es sabinista diga lo que diga. Apoyarlo es apoyar el retorno del exgobernador que se llevó más de 40 mil millones de pesos y que estuvo solapado por varios actores desde el Poder Legislativo. Apoyarlo es dar legalidad y validez al gobierno fruadulento de Chachita Pariente y Yassi Vázquez, dos de los depredadores que sembró como veneno puro en la capital coneja el bastardo. De Chachita sabemos que estuvo ahí para poder darle todo el recurso que Sabines quisiera y que usaría para su campaña política. De Yassir está por demás recordar todo el desfalco financiero y todo el robo que significó las famosas y fraudulentas obras de “¡Qué viva el centro!”.
Vamos por partes, diría el descuartizador. Primero, Penagos no ha sido político pese a lo que diga o quiera demostrar. Lo digo y sustento porque siempre sus acciones y tomas de decisiones han estado supeditadas a los intereses de otros. Primero su suegra Chachita pariente, quien fue la mujer que primero lo metió a Fuerza Sabines y luego le fue consiguiendo los escaños que ha conseguido para que tuviese un renombre en su familia y dejara de ser el simple creador de bares, cantinas y prostíbulos que era. Segundo, el vínculo de Penagos con el bastardo es incuestionable y él lo sabe, al menos que quiera refutarme el hecho de que esa cercanía les valió a él y a su madrastra Chachita echarse a la bolsa el control de los parabuses por 20 años.
Segundo, Penagos ha cometido errores tan grandes que lo han exhibido como un mediocre personaje que desconoce del cabildeo de las propuestas y que no habla el lenguaje cupular. Y eso es algo delicado y preocupante para alguien que pretende llegar a ser alcalde de la capital de Chiapas. Deje le explico y aclaro que va más allá de ese oso que hizo cuando en vez de decir vitaminas o anabólicos para referirse a la fuerza muscular del tucán, lo vinculó por su subconsciente con anfetaminas. No olvidemos cuando anunció con bombo y platillo que acabaría con el cobro en los estacionamientos. Digo, no es beneficio de todos los tuxtlecos pero sí serviría para el sector que usa las plazas. Y nada. La propuesta no cuajó. Carlos Penagos mostró no tener el respaldo de sus compañeros. Incluso, que el mismísimo ERA no le dio el aval y luchó contra corriente solo. El resultado lo conocemos todos. Su propuesta fue fallida.
A esa propuesta súmele la del intento fallido de quitar el fuero a modo. Sabemos que cuando iba triunfante a treparse a la tribuna recibió una llamada que lo paró en seco desde el mismo Legislativo. La cara que tenía ese día de la sesión lo decía todo. Habían jugado con su cabecita, lo habían exhibido ante los medios y dejaban en claro que simplemente era un pelele al que usaban al antojo de los intereses partidistas y cupulares. Su propuesta se fue a la congeladora y desde ahí se fue marcando la brecha del respaldo que tenía con Eduardo Ramírez Aguilar. Hoy en día todos sabemos que el Jaguar está en Morena y que todo su respaldo será para otro arribista, otro arrastrado, que también se llama Carlos pero se apellida Morales.
Penagos no es lo que Tuxtla requiere. Lo he dicho hasta el cansancio. Darle jugada es dejar que esta ciudad que amamos se suma más en esta brecha de destrucción, de frivolidad y apatía que hoy la tiene controlada y sumergida. Darle jugada es condenar a la ciudad que amamos a que no tenga ningún repunte, porque para improvisaciones en el gobierno capitalino creo que ya tenemos suficiente. Basta ver lo que nos han costado desde Sabines hasta la fecha, los ediles. Penagos no puede ser nuestro alcalde porque él no gobernaría. No ha mostrado que es un imberbe, un niño ignorante y quejón, y que cree que tiene las perlas de la virgen ganadas porque se cree con el respaldo de los priistas y los verdes. Sí, los mismo que son la dupla que tiene a Chiapas hoy inmerso en la pobreza. Vaya equipo que se han buscado. Pobre de mi Tuxtla de tener a un improvisado más. ¡Hasta mañana!

Loading Facebook Comments ...