Otra raya en la cebra. Un gasolinazo más.
Incrementará la carestía y la inflación.
El peso se devalúa. El dólar vale más de 13 pesos.
No queda la menor duda, el gobierno de Felipe Calderón es el enemigo público número uno del pueblo mexicano. Quiere que la malnutrición y la carestía acaben con los jabalines chiapanecos y la criollada de todo el país, pues no cesan los incrementos de precios a los bienes y servicios que vende el régimen panista y que presuntamente son propiedad del pueblo mexicano.
A las 00.01 horas del sábado 6 de febrero de esta año 2010, en todas las gasolineras diseminadas a lo largo y ancho del país, se aplicó un nuevo incremento al precio de las gasolinas y del diesel. El litro de gasolina Magna se venderá 7.96 pesos el litro, La Premium a 9.70 pesos y el diesel, que es indispensable para el transporte pesado y de pasajeros costará a 8.32 pesos. En las zonas fronterizas del país, donde se paga el 11 por ciento del IVA, la magna costará 7.65 pesos, la Premium 9.31 pesos y el diesel a 8.05 pesos.
Estos incrementos, aunados a los aumentos solapados y declarados de la energía eléctrica, al agua potable y alcantarillado, el gas, los Caminos y Puentes Federales que han generado una elevación de los precios de todas las mercancías que se comercializan en México, incrementarán de manera correspondiente la ya de por sí aguda crisis que padece el pueblo mexicano. Se avizora en el horizonte social un deterioro mayoritario de la calidad de vida y produce más nubarrones en el escenario nacional para este 2010 que ya consumió el primer mes y que con los aumentos y la inflación hicieron talco el mugre aumento del 4.8 por ciento de los míseros salarios.
El Banco de México, dirigido ahora por el adiposo Agustín Carstens auguró como meta de inflación en todo el país un promedio del 5 %.
Ahora bien, ¿que es la inflación? Para los legos la inflación es un aumento generalizado de precios que no se detiene; al mismo tiempo el dinero vale cada vez menos. Un ejemplo histórico es el de Alemania en la década de los veintes, que un pan llegó a costar tres millones de marcos y aumentaba constantemente. El dinero se llevaba en carretillas y carros de tracción animal.
Pues bien, el aumento generalizado de precios según Carstens no superará el 5 % anual, cuando que hasta esta fecha, casi la totalidad de artículos en los comercios aumentaron más del 5 %, sobre todo los de primera necesidad. Y los sueldos no suben, con lo que la miseria también aumenta desproporcionadamente.
Los diputados de la LXI legislatura federal, le solicitaron por los conductos adecuados a la Secretaría de Hacienda que mantenga informado al poder legislativo del calendario de aumentos a los energéticos. Para Hacienda la petición fue papel mojado y golpea a diestra y siniestra.
Eso sí, emitió un comunicado donde manifiesta que los aumentos a los combustibles seguirán hasta que los precios de las gasolinas y el diesel sean iguales en México y Estados Unidos. Si también así fueran los sueldos y hubiese un seguro nacional de desempleo como el que tienen los gringos. Ahora con un dólar más caro, ya que el tipo de cambio está a 13 pesos por billete verde, los combustibles también elevarán sus precios y más chinga para los mexicanos.
El combustible que más alzas ha sufrido y se ha llevado por delante a la economía de las familias mexicanas que compran todo más caro con el incremento a los fletes, es el diesel, que es el más utilizado por el transporte de carga, pasajeros, maquinaria agrícola y embarcaciones pesqueras. En 2009 registró por lo menos 18 incrementos y en este año ya lleva dos “ajustes de precios”.
La gasolina más cara, que es la Premium ha tenido un desplome en sus ventas. Los golpes al bolsillo de los mexicanos es tal, que muchos propietarios de vehículos, usan la gasolina Magna aunque los motores contaminen el medio ambiente.
El régimen de Felipe calderón permanece sordo a los reclamos de diversos sectores como organizaciones campesinas, sindicatos, sectores productivos, partidos de oposición y académicos, que han solicitado que los aumentos se suspendan y se busquen otras alternativas como planes de austeridad en el gobierno y su burocracia, que el cobro de impuestos se haga de manera equilibrada y justa y que se cobren impuestos a quienes no los pagan como las utilidades de la Bolsa de Valores.
Desafortunadamente, los ciudadanos estamos indefensos ante las nocivas políticas implementadas por el Ejecutivo. Por ejemplo, quienes viven en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez no tienen ni siquiera la esperanza de que los diputados por nuestra capital siquiera opinen a favor de la conejada, la diputada por Tuxtla Poniente es la señora Mirna Camacho Pedrero y por la parte oriente el diputado federal es el Chunko. Los senadores por Chiapas son Manuel Velasco Coello, María Elena Orantes y Rubén Velásquez.
Por una u otra causa “nuestros representantes” en el Congreso federal están con el bozal bien puesto y maniatados, por lo que no dirán ni harán nada en contra de las medidas empobrecedoras de los hijos del ITAM.
Así que debemos apechugar la friega y tratar de sobrevivir. Pero no solo es a la carestía, la escasez y la pobreza, sino al incremento de la violencia y que en el país se enseñoree la ingobernabilidad.












