Llama Arzobispo, a la paz en elecciones

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Por Carlos Rafael Coutiño Camacho. – “La época electoral reclama fortalecer la vida espiritual de nuestras comunidades, pues cuando el ser humano escucha la voz de Dios en la oración y habla con Él descubre su voluntad e inclina sus actitudes hacia el establecimiento de la paz, tanto en lo íntimo del corazón como la paz social que tanto anhelamos entre nosotros”.
Dijo en conferencia de prensa Monseñor Fabio Martínez Castilla, Arzobispo de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, quien tiene como vecinos en un cierre parcial, un número de maestros que impiden el acceso parcial al templo.
El clérigo hizo un llamado a todos los sectores sociales, creyentes o simpatizantes con la fe católica, y personas de buena voluntad, a crear un clima de oración y de armonía espiritual, para que estas próximas elecciones transcurran en paz, que realicemos un voto reflexionado, maduro e informado, que nuestra participación en la democracia busque el bien, presente y futuro, de nuestra patria.
Los católicos podemos recurrir al Santo Rosario, las Horas Santas, la oración comunitaria y la Eucaristía; las parroquias pueden organizar diversas iniciativas de oración que favorezcan nuestro compromiso con México para favorecer la unidad y el respeto entre los ciudadanos.
Hagamos juntos de estas elecciones una experiencia de fraternidad civil, sin que se presente actos beligerantes y hostiles, que todo se conduzca en el ánimo de la paz y la concordia, que quien tenga que ganar, sea realmente la persona que de todo de sí para el bien de México y Chiapas.
Por otro lado, habló sobre el día del padre y explicó que “la paternidad será siempre un privilegio y una gran responsabilidad. Al celebrar el Día del padre, honramos una de las misiones más nobles que un ser humano recibe y agradecemos también a cada padre de familia que asume con valentía, generosidad y entereza esta hermosa tarea de amor”.
Cerró diciendo que la versión del Papa san Juan Pablo II, de feliz memoria, que “la familia, la paternidad y la maternidad caminan juntas, al mismo paso; porque la familia es el primer ambiente humano en el cual se forma el hombre”; por eso, en nuestro tiempo, no sólo necesitamos que haya buenos padres, sino más bien necesitamos padres extraordinarios, únicos, enamorados de su misión y del don que han recibido, enardecidos por el amor paterno del que Dios les participa, capaces de darlo todo y arriesgarlo todo por amor a sus hijos, por amor a los suyos.

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