Quién es Quién/GRAL. MIGUEL UTRILLA TRUJILLO UN HÉROE OLVIDADO/Noé Farrera Morales

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Extracto del texto original de Héctor Ramón Gallegos Álvarez
PRIMERA ParteHace muchos años, en 1968, conocí a quien fuera mi suegro en la ciudad de Villahermosa, Tabasco. Como me preguntara y le respondiera que yo era nativo de San Cristóbal las Casas Chiapas, me dijo:
_¿Entonces usted sabe quién fue el General Miguel Utrilla?
_Sí, le contesté, fue mi bisabuelo por parte materna.
_Mire qué sorpresas da la vida. Y supongo que usted sabe de la grandeza de ese hombre –me lanzó con tono de ironía. Y como notara mi reacción de duda, se dirigió a su librero y tomó un pequeño libelo que, al tiempo que me lo entregaba, me dijo:
_Se lo obsequio. Léalo para que sepa quien fue su bisabuelo y porqué, en mis tiempos, las escuelas primarias de Tabasco nos enseñaban a honrarlo y respetarlo como a un gran héroe, cosa que no hacen en su estado y menos en el país.
Pasado un tiempo, “alguien” me lo pidió con el pretexto de que lo comentaría e imprimiría y no volví a saber de él, hasta hace poco que un amigo investigador me obsequió otra copia del presente documento, con el número 12 de la serie Cuadernos de CHIAPAS, GRAL. MIGUEL UTRILLA, GOBERNADOR, POLÍTICO Y MILITAR, de la autoría del Profesor FRANCISCO S. BECERRA; mismo ejemplar que hoy tengo el honor de poner a la consideración de los estudiosos de la historia y de aquellos que ignoran que Chiapas sigue siendo el PATIO TRASERO de México, a pesar de todo lo que le ha aportado y que el Imperio Mexicano ha usufructuado. En cuanto al olvido de los chiapanecos, es fácil de explicarse dado el atraso económico, político, cultural y educativo al que ha sido sometida la entidad. Lo paradójico es que mi bisabuelo haya luchado en contra del Imperio Francés, sin darse cuenta que sus ideales serían traicionados por quienes defendió con gallardía y fervor patrio. Defendió a la patria equivocada; la patria que la historia demuestra, nunca fue la suya.

GRAL. MIGUEL
UTRILLA TRUJILLO
GOBERNADOR, POLÍTICO Y MILITAR

LUGAR DONDE NACIÓ

Don Miguel Utrilla Trujillo nació en la ciudad de San Cristóbal Las Casas, Chiapas, el 29 de septiembre de 1830. Sus padres fueron el Sr. D. Juan Manuel Utrilla y la Sra. Dña. Candelaria Trujillo, personas honorables y de alta estimación.

SUS PRIMEROS ESTUDIOS
Hizo sus estudios primarios en los colegios de su ciudad natal, pasando después a la Universidad y al Seminario, donde cursó con aprovechamiento Filosofía y Letras: pensaba seguir la carrera de leyes, pero al triunfar en Chiapas el PLAN DE AYUTLA, sintió vivos deseos de tomar parte activa en los acontecimientos que aquel movimiento entrañaba. Por eso abandonó la vida claustral de los colegios y comienza por mezclarse en las acaloradas cuestiones que se debatían, acudiendo presuroso a inscribirse en la Guardia Nacional, en cuyas filas fue nombrado SARGENTO PRIMERO, el día 3 de diciembre de 1857.

SU VIDA POLÍTICO-MILITAR
Así empezó su carrera política y militar:
Su ideal es grande y mil ensueños bullen en su mente joven y ardorosa. Anhelante de hacer algo en pro de su Patria, solicita marchar en la expedición organizada por el Gobernador Don Ángel Albino Corzo, sobre el Departamento del Soconusco, donde a la sazón las ideas reaccionarias del intervencionista José María Chacón, habían levantado su bandera para proclamar Territorio aquella parte de nuestro suelo chiapaneco. En sus dos tentativas fue derrotado completamente.
En el primer combate que se tiene, Utrilla lucha con denuedo, defendiendo su causa, hasta que aquellas tierras quedaron enteramente pacificadas y sometidas. Entonces es cuando obtiene el Grado de Subteniente, quedando allí con la columna que está bajo las órdenes de D. José Pantaleón Domínguez, quien lo asciende al Grado de Teniente. En un año que tiene vida militar, obtiene tres ascensos por riguroso escalafón.
A principios del año 1858 lo nombran Jefe de Armas en Tapachula, y estaba desempeñando este cargo militar, cuando el 6 de mayo de 1859 recibe el ascenso de Capitán Efectivo que le confiere el Gobierno en la propia Guardia Nacional.

LUCHA CONTRA LA INTERVENCIÓN FRANCESA
Con este cargo estaba en la Capital del Estado, cuando recibe órdenes superiores, para salir con las tropas a su mando y dirigirse a Puebla, donde debe enfrentarse al Ejército Francés; antes de salir arenga a sus tropas, en los siguientes términos:
“Compañeros de armas: los Comisarios Franceses, caprichosa y bruscamente han roto los preliminares de la Paz ajustada en la Soledad y declarado la guerra a nuestra Patria, sin razón ni derecho, porque pretenden intervenir en nuestra política interior y someternos al yugo de una Monarquía extranjera.
“Los invasores han comenzado las hostilidades y han marcado el momento de romperlas por un acto de cobardía y de infame traición, que los cubrirá para siempre de oprobio y echará una mancha imborrable, sobre las decantadas glorias de la Francia.
“Compañeros: La Patria está en peligro y en momentos tan supremos, no debe haber ni uno sólo de sus dignos hijos de corazón, que no marche apresurado a vengar los agravios y defender sus intereses y derechos, su independencia y soberanía. Marchemos pues, compatriotas, al lugar del combate y hagamos ver a la Francia y al mundo entero, que los mexicanos sabemos morir primero que dejarnos arrebatar tan preciados bienes.
“La perfidia, la mala fe y la traición, son las armas que mejor saben manejar los invasores, con eso han suplido el valor que les falta para ganar combatiendo nuestras posiciones fortificadas. ¡Cobardes! A ese proceder indigno, debieron algunas ventajas que el valor mexicano les hizo pagar bien caro en Piletas.
“Compatriotas: La nación se levanta en estos momentos como un solo hombre y armada marcha a castigar a la injusticia, la perfidia y la iniquidad de los franceses; marchemos también nosotros y que solo queden impasibles, los miserables que no tengan corazón ni honor… Si, amigos míos, marchemos con la resolución de vencer o morir por la Patria en el campo de la gloria y la de exhalar nuestro último aliento, diciendo ¡VIVA LA REPÚBLICA! ¡VIVA LA LIBERTAD! ¡VIVA LA INDEPENDENCIA DE LA NACIÓN!”
Así animó a sus tropas antes de salir para Puebla, a donde llegan a mediados o fines de 1862, para participar valientemente en el 63, en el famoso sitio de Puebla, población que es tomada después de sesenta y dos días, por los franceses quedando hecho prisionero nuestro ejército, y con él también el Capitán Utrilla. Pero éste, al día siguiente, burla la estricta vigilancia francesa y logra evadirse.

COMBATE A LOS CONSERVADORES EN PICHUCALCO
Oportuno llega a su tierra, cuando su presencia es urgentísima a causa de los acontecimientos que se venían preparando.
En efecto, los intervencionistas se habían apoderado del Estado de Tabasco. Preparándose a prestar su apoyo a los parciales de Chiapas, quienes engreídos por el triunfo de su Partido quieren apoderarse del Gobierno; pero éste justamente alarmado por el acopio de pertrechos de guerra que el enemigo hace en el Departamento de Pichucalco, mandó fuerzas para desbaratar la tempestad que en ese rumbo se formaba. Requeríase de un hombre lleno de valor para mandarlas y entonces se fijan las miradas en el Capitán Utrilla, que acababa de llegar al Estado.
Este con extraordinaria actividad organizó una columna expedicionaria, que se encargaría de atacar a las fuerzas del traidor Armando Arévalo e inmediatamente emprende la penosísima marcha. Las sinuosidades del terreno, lo riguroso de la estación, el cansancio de sus tropas, motivos eran para infundir desaliento al ánimo más levantado. Mostróse, sin embargo, el Capitán Utrilla, lleno de ardimiento. Estableció su cuartel general en Ixtacomitán, donde recompone su columna, la dispone a la lid, envía emisarios que le den oportuno aviso sobre el movimiento de los contrarios, con el objeto de no aventurar el éxito. Es reñido el combate; pero dueño de la llave táctica de la posición, el triunfo más cabal corona sus esfuerzos, derrotando a los imperialistas el 24 de julio de 1865; designándosele por este triunfo, Comandante Militar y Jefe Político en Pichucalco a los tres días después. Estando en esta población lanza su proclama al pueblo pichucalqueño:
“Ciudadanos:
Al venir ante vosotros investido del doble carácter de Jefe Político y Comandante Militar de este Departamento; creo de mi deber dirigiros la palabra para haceros comprender mis deberes e intenciones.
No creáis que me trae el vano deseo de mandar ni de medrar en los destinos para improvisar una fortuna con la ruina de la vuestra.
No creáis tampoco, para ser el ciego instrumento de los descontentos que saben desorganizarlo todo para conseguir sus depravados fines.
No, no lo creáis, vengo sí con la noble y firme resolución de daros seguridad en vuestras personas, vidas e intereses; haciendo efectivas las garantías que son el don más precioso de todo ciudadano y esto sin distinción de colores políticos, cuésteme lo que me costare.
Más, como nada de esto podría efectuarse sin vuestra eficaz cooperación, por esto es que os invito a que me ayudéis y os prestéis dóciles a los medios que conduzcan a tan sagrado objeto, así como mantener y sostener a todo trance la integridad del Estado y las instituciones democráticas que nos rigen, a pesar de las críticas circunstancias por las que atraviesa este Departamento y nuestra cara Patria; que es por quien todo buen Ciudadano debe sacrificarlo y consagrarlo todo.
Este será el norte de vuestro conciudadano y amigo”.

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