La formación 3-3-1-3 es un esquema estratégico en el fútbol que combina tres defensores, tres mediocampistas, un mediocampista ofensivo y tres delanteros. Esta formación logra un equilibrio entre defensa y ataque, permitiendo a los equipos mantener la posesión mientras ejercen presión sobre sus oponentes. Sin embargo, también presenta ciertas vulnerabilidades que pueden ser explotadas si la coordinación entre los jugadores es deficiente.